Mitos y realidades del e-learning

La masificación de Internet ha significado un tremendo aporte para nuestra sociedad. Gracias a esta tecnología se ha podido mejorar el acceso a la información y potenciar las comunicaciones, pero también ha resultado trascendental en el desarrollo de la educación.

El desarrollo del e-learning es sin duda el resultado más palpable de cómo se puede estudiar a través de la red. Esta forma de aprender es innovadora, pues reemplaza las salas de clases por comunidades virtuales de aprendizaje, los libros y bibliotecas por documentos descargables y los profesores por tutores virtuales.

Si bien es cierto que actualmente un número cada vez mayor de personas está utilizando esta forma de estudiar, la gran mayoría que accede por primera vez a ella lo hace con muchas aprehensiones, principalmente por el desconocimiento.

“Piensan que la tecnología los va a superar, temen no tener las competencias idóneas para trabajar en esta modalidad. Sin embargo, al participar se dan cuenta que la tecnología pasa como algo absolutamente transparente y se logran concentrar en el trabajo académico y en el contenido” explica Angélica Rojas, subdirectora de la Universidad Tecnológica Metropolitana Virtual (UTEM).

También hay una percepción equivocada en cuanto a que esta modalidad es más difícil que la presencial. “Ese es uno de los grandes temas que provoca un importante nivel de deserción de los alumnos de los programas académicos”, aclara la subdirectora Rojas.

En el camino, los alumnos se dan cuenta que la modalidad e-learning es igual de rigurosa y también que necesitan dedicar la misma cantidad de tiempo que el destinado a las clases en una sala. La diferencia está en la flexibilidad que ofrece este sistema, ya que el estudiante se puede conectar a la hora que quiera o los fines de semana.

De acuerdo a la experiencia de la UTEM, las personas que logran tomar el ritmo a esta modalidad educativa y tienen claro sus objetivos, presentan altos niveles de satisfacción luego de conocer este sistema.

Lo mismo sucede en los alumnos virtuales del instituto DuocUC. Si bien tienen una positiva evaluación, reconocen que a los alumnos les cuesta entrar en la autoexigencia del estudiante de todos los días.

“Yo diría que no hay una metodología de autoexigencia y de formación del autoaprendizaje. Nos dábamos cuenta que de repente dejaban todo para el fin de semana” afirma Kiyoshi Fukushi, director de E-DuocUC.

En cuanto a lo positivo, Fukushi destacó que los alumnos agradecen la atención personalizada que ofrece este sistema y genera gran cercanía y compromiso con el profesor y los demás alumnos.

“A través de Internet y de un correo electrónico o un chat, el profesor tiene la responsabilidad de retroalimentar a cada alumno. Entonces, a pesar de no verlo, se genera un lazo muy fuerte entre los profesores y el grupo del curso”.

Además, otra ventaja consiste en que los alumnos tienen mayor interés por preguntar, ya que no tiene temor al grupo.

Fuente: Edición Especial, Diario Publimetro


Sin respuestas a “Mitos y realidades del e-learning”  

  1. Sin comentarios

Deja una respuesta

Debes Autentificarte para publicar un comentario.